Museo que, si bien te enseñará historia, no necesariamente será para hablarte de un
pasado. Muchas de sus piezas te compartirán su sentido, utilidad y avatares para iniciar un
diálogo actual.
No son objetos que hayan nacido para ser admirados, aunque hayan sido algunos
bellamente tallados, pintados o cincelados. Su destino es ayudar al encuentro con Dios
mediante el culto, la oración y la adoración.
Te invitamos a entrar, a participar de una parte importante de nuestra vida, a parar y
contemplar.
